Marzo 7, 2008
Cintas, curvas y Granada
Posted by PEtEr under Ella, Videos | Etiquetas: Alhambra, amar, cintas de casete, Everybody Hurts, granada, Rem, viajar |
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‘Ya anochece’, dijiste sin apenas mover los labios. Yo empezaba a tener dificultades para ver la carretera. Luces de cruce y gesto a la derecha, a un punto incandescente que alumbraba tus ojos y por allí el humo flotando entre dos cabezas. Una ventana semiabierta, una mezcla de música ligera y aire fresco, en una noche olvidada de primavera, de un viaje que fue o de otro cualquiera. Que dulce era aquel silencio melódico cuando no hablabas pero mirabas, que sensación tan placentera es imaginar el coche como joyero, esperar unos minutos y ver ya listas arriba las estrellas.
Sin saberlo, sin tener más obligación que la de mirar los carteles de la carretera, que bien mirabas sin ver nada, en la penumbra y tan bella. A cada rato, cuando se te antojaba, te movías y quebrabas la armonía: tus manos rebuscaban, gracias a una pequeña luz, cintas de casete en la guantera. Trasteabas en una improvisada sala de tu propiedad, llena de plásticos con dos agujeros, cintas de casete mareadas de tanto hacer girar música, vuelta a vuelta. Era tu cuarto de soltera y el coche nuestra casa con ruedas. Medio grande o medio pequeño era y es el coche, dependiendo de si era de día o de noche.
Navegábamos juntos por las curvas, tumbándonos sobre las letras, girando por las canciones que tenían el don de trazar ilusiones. Eran letras sin sentido, en un inglés inventado, con ripios y versos, con la musicalidad perfecta para acompañarnos en nuestro viaje hacia aquel pueblo sin nombre en mi cabeza, pero con recuerdo, con aviso de la distancia que nos separaba del final del camino, bajo las campanas aún calladas del pueblo.
Noches alquiladas con olor a sabanas de hotel recién lavadas, más tú y yo como únicos huéspedes de semejante cálida esencia. Mañanas donde desayunábamos miradas, y muecas. De tardes de paseos sin destino, de amor de zapatos domingueros, repisándonos uno al otro, con banco a la sombra a la derecha y pipas con sal entre dos lenguas. Miradas sobre el plano de la ciudad que fue o que era, ‘ahora creo que es a la izquierda’. De besos sonoros que te daban vergüenza. ‘Espera que rebobino’, algo así decías para escuchar la sexta. Noches de amor insomnes, de viaje, parada, y cigarrillo en una gasolinera.
Bien podría haber contado otro viaje, otras fotografías a cada cual más bella: Granada y sus muros moros repletos de leyenda. No lo hago porque quedaría herido de tristeza, porque bastante he sangrado al volver a recordar su sonrisa cansina mientras buscaba mi mano, fingiendo necesitar una ayuda para subir la cuesta.
A la orilla del río Darro…Así hubiera comenzado. Pero ahora no puedo recordar y no quiero ver ese puente de madera, y a lo lejos, arriba, la Alhambra; con sus piedras tan tristes y tan viejas, y sus muros con ecos de amor, que cuando como ahora oscurecen, ascienden por entre mis tejas.
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Marzo 7, 2008 at 10:29 am
Buenos días, viajeros.
Marzo 7, 2008 at 3:42 pm
buena prosa y buena musica!
Marzo 8, 2008 at 11:03 am
Gracias Chiqui. Hombre o mujer misteriosa
Marzo 12, 2008 at 5:42 pm
He vuelto a llegar aquí por un enlace de eZcritor en su blog de “Amor sobrenatural”. Y digo que he vuelto a llegar porque ya te conocía por tu blog, ya te había leído antes, pero nunca pensé que estuvieses relacionado con la serie “Amor sobrenatural”. Estáis haciendo un buen trabajo, y quedará genial.
Como siempre tu blog, genial..
Un saludo!
Marzo 12, 2008 at 5:43 pm
Apropósito yo soy de Granada…y con este post me has erizado el bello..
ays…
Marzo 12, 2008 at 11:44 pm
La magia unos creen que viaja, otros que se posee, cuando realmente nunca habia salido, ni saldrá, de Granada.
Gracias eigual